A 11 metros de jugar la segunda final del año
La Real Sociedad estuvo a 11 metros de jugar otra final este año 2021. El equipo de Imanol Alguacil fue superior al Barcelona en los 120 minutos que duró el partido de semifinales de la Supercopa de España en El Nuevo Arcángel. La exhibición de la Real con Guevara, Merino, Guridi, Oyarzabal en la sala de máquinas y en la media hora de la prórroga el revulsivo, Adnan Januzaj salió conectado al partido y en dos carreras explosivas, dos jugadas por banda donde ni Alba ni Lenglet le pudieron parar en carrera pudo sentenciar la eliminatoria y certificar el pase a la final. La primera ocasión el belga se fue de su par Alba en un sprint de 100 metros explosivo y se marchó rápido en dirección a la portería de Ter Stegen, pero el meta alemán salvó a su equipo el que hubiera sido el gol de la sentencia y el pase a la final. En su segunda intervención, Januzaj se preparó para golpear la falta y el alemán voló y el palo ayudó para impedir el segundo gol realista.
Mikel Oyarzabal marcando el gol de penalti. RSLa mala fortuna se alió en contra de la Real. Sin embargo, el partido realizado por la plantilla txuri urdin fue muy completo y tuvo contra las cuerdas al Barcelona en la media hora de juego con el 1-1 en el marcador en las dos partes de la prórroga. Exhibieron un juego de toque, posesión y llegadas al área defendida por Ter Stegen, que fue el héroe de la noche para los culés. El Barcelona sufrió para aguantar el empate y al acabar los 120 el alemán se hizo grande y paró dos penaltis a Bautista y Oyarzabal decisivos para el pase a la final del equipo azulgrana.
Falta de definición para resolver el partido antes de los penaltis
A la Real Sociedad le faltó definición y puntería en la prórroga. Las ocasiones de Zaldua, Oyarzabal y Januzaj por partida doble pudieron resolver el partido antes de la lotería de los penaltis pero las paradas salvadoras de Ter Stegen y la falta de definición impidieron sentenciar la eliminatoria y certificar el pase a la final.
Hasta los penaltis la Real estaba más cerca de pasar que el Barcelona. Si el partido hubiese durado unos minutos más, con el Barcelona agotado físicamente y defendiéndose como podía con los once jugadores encerrados en su área y la Real desplegando un fútbol vertical y de circulación rápida probablemente no se hubiera llegado a la fatídica tanda de penaltis.
El error fue en los cambios una vez más de Imanol Alguacil tardíos y contando con el once tipo hasta la prórroga prácticamente. Januzaj entró en el minuto 103, a falta de algo más de un cuarto de hora para desequilibrar el partido, y fue el jugador revulsivo que se pide, rápido y vertical y capaz de romper a los defensas en cada internada en el área por la banda izquierda. Hasta el minuto 81 no realizó ningún cambio cuando Gorosabel estaba pidiendo el cambio, Isak no podía más y Portu estaba cansado. En el 90 realizó dos cambios pensando en la prórroga entraron Willian José y Zaldua por Isak y Gorosabel. Finalmente Bautista entró en el 120 por la lesión de Zaldua.
Falta de tensión y preparación mental en la tanda de penaltis
El partido llegaba a los penaltis con el 1-1 y Ter Stegen crecido por sus tres paradas salvadoras en la prórroga que mantuvo con vida al Barcelona. Alguacil decidió los cinco lanzadores en el tiempo muerto de quince minutos antes de la tanda.
Los jugadores de la Real hacen piña en la tanda de penaltis. RS.
Bautista fue el primero en lanzar. Un jugador que acababa de entrar al partido sin apenas calentar y frío. Sin haber jugado tan solo un minuto quisiera en el encuentro. La presión y la responsabilidad de ser el primero le pasó factura y Ter Stegen lo paró. No le echo la culpa a Bautista por fallar, más bien a Alguacil que decidió que el canterano nada más entrar tuviera esa responsabilidad de abrir la lata en la tanda cuando Monreal y Barrenetxea por ejemplo estaban más preparados y principalmente, con más ritmo y el cuerpo y mente más en caliente para lanzar el penalti. El otro fallo es que no se pueden fallar tres penaltis de cinco en una tanda, y los dos primeros menos, Ter Stegen estuvo acertado sí, pero los lanzadores no estuvieron a la altura de la trascendencia de la tanda y se les vio desconcentrados y superados por la situación. La falta de experiencia en estos desenlaces causó la eliminación, porque el Barcelona esta más acostumbrado a jugar finales y tandas. Esta lección sirve para la final de Copa del Rey en abril para habituarse a las tandas y tener dominado el aspecto mental de la presión.


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